Mi experiencia de contacto en Mount Shasta

MI INTERÉS EN LA MONTAÑA

Mount Shasta August 2017
Vista de la montaña desde la explanada en el área conocida del bosque como Sand Flat.

 

Dice el viejo adagio: “si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña”.

Ya hace algunos años tenía pensado visitar algún día el Monte Shasta al norte de California. Esa idea se plantó en mi mente cuando supe de este lugar por primera vez a través de las experiencias presentadas por los grupos de contacto que el Dr. Steven Greer del conocido movimiento de divulgación “Disclosure Project” había estado organizando en sus protocolos CE-5.

Busqué información en internet, videos en Youtube sobre todo lo relacionado a este magnífico lugar. Coloqué una foto en la pantalla de mi ordenador para visualizar todos lo días que en algún momento se daría la oportunidad de viajar hasta la montaña/volcán durmiente.

Apenas unos años atrás me topé con unas conferencias y charlas colgadas en Youtube de parte del Sr. Ricardo González donde hablaba sobre seres intraterrenos y lugares de contacto alrededor del mundo que había visitado, entre ellos el Monte Shasta.

La idea de ir a California seguía creciendo en mi mente de forma más acelerada. Algo especial me aguardaba en ese lugar. Una experiencia, un avistamiento, una señal de que no estamos solos.

En el proceso, comencé también a descubrir el muy reseñado trabajo investigativo del canadiense Grant Cameron, quien desde el 2012, alega haber recibido un mensaje de que el asunto del fenómeno OVNI-Extraterrestre, estaba más ligado al tema de la consciencia que a eventos anómalos aislados en un nicho.

Fue para finales del año 2015 que este servidor y un amigo, el Sr. Carlos Javier Delgado, comenzamos con el proyecto llamado “Paraterrestre”. Nuestro enfoque siempre sera explorar la posibilidad y urgencia global de expandir la consciencia humana hasta conectarnos con la esencia del cosmos, la consciencia universal.

Aunque con un paso lento, hemos dialogado y analizado que significa ser humano y como los misterios de que nos rodean tienen un sentido que la ciencia tradicional se rehúsa a explorar. La respuesta está, a nuestro entender, en la consciencia. De la misma forma que la ciencia tradicional ha intentado formular la elusiva teoría de todo, nosotros como buscadores de la verdad nos proponemos hacerlo abordando el tema del difícil problema de la consciencia.

 

LLEGA LA OPORTUNIDAD ESPERADA

Finalmente en el mes de marzo de este año 2017, vi por primera vez la oportunidad de viajar al Monte Shasta. Por fortuna o simplemente porque tenia que darse, me había subscrito a la pagina de Facebook de Legado Cósmico del Sr. Ricardo González donde tenia anunciado su taller de meditación y contacto.

La fecha del evento coincidía perfectamente con mis vacaciones que había programado hacia ya un año. Incluso, la fecha del evento, pautada para el 18 al 20 de agosto  se colocaba justo a mitad de mi itinerario vacacional entre el 11 y 31 de agosto. Así que no perdí ni un minuto y me registré para asistir.

Una vez confirmé mi asistencia sólo quedó la tarea de planificar mi viaje desde Puerto Rico hasta el norte de California sin saber como llegaría hasta el lugar de encuentro ni lo que podría esperar. Simplemente fue un salto de fe.

 

¿SINCRONÍAS ANTES DEL VIAJE?

Sincronías con el 11 11

A medida que pasaban los meses anteriores al viaje y mientras iba coordinando los detalles, se suscitaron algunas experiencias y circunstancias que a mi entender parecieron curiosas.

Me pareció muy curioso la aparición de una combinación de números. A todas partes que dirigía mi vista y en momentos determinados observé el número 11,11.

Siempre la misma combinación cuando tenia que mirar el reloj, mi cuenta de cheques, las innumerables ocasiones en que una llamada en mi celular terminaba en 11 minutos y 11 segundos de duración, en mis aplicaciones del celular,etc.

Estas combinaciones numéricas fueron incrementando en intensidad hasta el mismo día del viaje sin faltar secuencias numéricas hasta un mínimo de tres veces al día.

¿Estaría en el camino correcto? ¿Seria una confirmación de que mi búsqueda en el tema de la consciencia estaba en el sendero adecuado?

 

INICIANDO LAS ACTIVIDADES

Luego de un tedioso viaje desde Puerto Rico, finalmente llego el día de la reunión tan esperada. Partí de mi lugar de estadía desde Dunsmuir hasta el pueblito de Mount Shasta City. La imponente montaña Shasta se veía desde la Interestatal 5 a pesar de un cielo brumoso.

Recorrí la carretera Everitt Memorial Highway hasta llegar al camino polvoriento que conduciría al lugar llamado Sand Flat, la explanada localizada en la profundidad del bosque y lugares de anteriores encuentros de meditación y contacto.

Llegue al área indicada de la explanada pero sin saber de que lado estaría el campamento del grupo de contacto de Ricardo González. Recorrí en mi auto alquilado brevemente el lugar y decidí estacionar el vehículo en el lado contrario de la explanada donde observé más vehículos estacionados.

Minutos después de llegar al otro campamento me enteré que había montado mi caseta de campaña en el campamento del contactado peruano Enrique Villanueva, una de las personas que meses antes había interesado entrevistar para el canal de Paraterrestre y quien fuera miembro del desaparecido grupo de contacto Rhama de Sixto Paz Wells en Perú.

Otro dato curioso fue ver por el área a la investigadora Paola Harris caminando hacia un área del bosque donde no muy lejos había erigido mi caseta de campaña.

Lugar de encuentro con Antarel
Lugar del alegado encuentro de Paola Harris con el ser Antarel.

Le acompañaba una persona con cámara de video en mano atravesando la explanada hasta llegar a un lugar que había visto en fotos. Un lugar donde según alega la Sra. Harris tuvo encuentros en los años 2013 y 2015 con seres extraterrestres entre ellos uno llamado Antarel.

Aunque encontré interesante ese detalle, decidí encontrar el grupo de meditación y contacto al cual estaba registrado meses antes y seguí a varias personas, entre ellas un grupo muy simpático y gentil de españoles que por mucho tiempo estaban asistiendo al Monte Shasta.

Con mi silla plegadiza en mano subí por el bosque hasta el lugar donde se haría la primera reunión de meditación. Allí estaba el Sr. González junto a su esposa Sol y demás grupo de trabajo que siempre le acompaña. Es un circulo de sillas en medio del bosque estaban sentadas personas de distintos países, entre ellos Brasil, Paraguay, Argentina, Perú, México, residentes de Estados Unidos, etc.

Rodeados de la belleza y silencio del bosque.
El lugar está lleno de energía. Observen un orbe verde en la foto.

La energía que sentí era muy agradable. Aunque me faltaba el aire, quizás producto de la altura a la cual una persona nacida y criada en el Mar Caribe no esta acostumbrada, mi expectación y curiosidad de lo que allí presenciaría ayudo quizás a calmar mi ritmo de respiración, muy necesario para la meditación que allí practicaría junto al grupo.

Para mi gran sorpresa, el Sr. Grant Cameron estaba allí presente, confirmando así mi sospecha que el tema de la consciencia para este investigador incansable es un enlace muy importante para comprender el fenómeno OVNI-Extraterrestre, o sino la respuesta misma.

Ya comenzada la breve reunión, el Sr. González nos reveló que entre las 21 y 22 horas del día siguiente (sábado), se llevaría a cabo un contacto, una confirmación visual de que estos seres estarían presentes y conscientes de nuestra presencia en el bosque.

Muchos alegaron haber visto, luego de la reunión, luces anómalas en el cielo en la obscuridad de la noche ademas de pulsaciones de luz por el bosque entre los árboles.

 

EL DÍA DEL CONTACTO

 

Luego de apenas dormir en mi primera experiencia de “camping” en el lado del campamento del grupo de Enrique Villanueva, reflexione sobre el hecho de haber escuchado en medio de la noche personas levantándose con linternas para congregarse en otra área del bosque a las 3:00 am.

Un día después me enteré por medio de uno de los participantes de ese campamento que se habían levantado para realizar un “work”. ¿Acaso se refería a una sesión de contacto con estos seres?

Hay algo relacionado al contactismo, al menos allí en el Monte Shasta con respecto a las 3 de la madrugada que aun no logro comprender.

Luego de guardar mi equipo de acampar en la mañana del sábado, me traslade con mi vehículo al campamento de Ricardo González para su sesión de las 10 de la mañana.

Transcurridas las sesiones de meditación del día tuve la oportunidad de entrevistar a Ricardo González quien muy amablemente me prestó unos minutos de su tiempo para confirmar el contacto programado de esa noche y reafirmar que ese mensaje se le había dado un año antes.

 

 

En la penúltima reunión antes del contacto participaron los investigadores Harris y Cameron los cuales compartieron con el grupo sus experiencias personales con el fenómeno OVNI, como en el caso del Sr. Cameron en Canadá y el incidente “Charlie Red Star”.

La Sra. Harris una vez más contó a los presentes sus experiencias de contacto en el Monte Shasta con el ser extraterrestre Antarel y sus trabajos de investigación entrevistando a contactados alrededor del mundo y demás testigos de alto rango en la milicia norteamericana como el testimonio del fallecido Philip Corso.

 

EL CONTACTO

Círculo de meditación antes del contacto.
De derecha a izquierda se ven en la foto conmigo Grant Cameron y Paola Harris en un aparte antes del contacto.

En la ultima rueda de meditación nos trasladamos cerca de la explanada donde saludé a Paola y a Grant en un aparte con la gente. Ellos fueron muy amables y cordiales hablando de todas sus experiencias en el campo de la investigación.

Mientras todos los presentes escogían sus lugares en el circulo de meditación, yo me sentí un tanto nervioso al tener presente en mi mente que estaría a punto de atestiguar algo que podría ser muy importante. Algo que no todos pueden decir que han experimentado en sus vidas.

Un contacto programado de parte de seres de otros mundos. ¿Acaso sería posible lo que Ricardo había estado comunicando con tanta certeza? Sabia que en años anteriores los contactos programados se habían concretado con éxito y mucho más. Evidencia fílmica ya se había provisto en estos encuentros en años pasados.

Debo de admitir que aunque tenía que asumir una postura de mucha objetividad, no solo por el bien de mi cordura mental para confirmar que lo que estaría por ver no era una auto-sugestión visual, un error de observación o meramente una manifestación de pareidolia astronómica, yo quería ver una señal de algo tangible e inequívoca de que no estamos solos en el universo. Quería una confirmación. Una validación de mis sospechas de toda una vida. Ese era el momento.

Ya estaba por caer la noche. Aunque con frío y un cielo un tanto brumoso, todos teníamos fija nuestra vista hacia el cielo. Algunos con cámaras de video, otros con láseres color verde para indicar cualquier anomalía en el cielo y propiciar algún tipo de comunicación.

Ricardo comenzó la sesión de meditación enfatizando una mayor capacidad de concentración a los presentes. Esta vez, nuestras energías estarían concentradas en la intención de contacto. Con una bocina reproduciendo el mantra OM, nos mantuvimos meditando mientras seguía obscureciendo.

Comenzamos a observar los primeros aviones y satélites artificiales surcando el cielo claro y estrellado. La Vía Láctea comenzaba a surgir en el cielo sobre nosotros. El frío se hacia mas intenso. Se nos informo que la Estación Espacial Internacional no pasaría esa noche. Así que cualquier observación semejante seria descartada. Aunque muchos meditaban, otros miraban al cielo y hacían comentarios con sus semejantes en el ruedo.

Unos con un ojo cerrado y el otro abierto ante cualquier eventualidad de avistamiento. Ricardo nos pedía un esfuerzo de concentración. Era evidente la expectación de los presentes y no era para menos.

A las 20:46 (según mi reloj de pulsera) el láser verde de algún presente apuntó hacia la montaña. Vimos una luz tenue que comenzó a brillar en una zona nevada del Monte Shasta. Intenté grabar con mi cámara, pero no veía nada en la pantalla de mi “camcorder” Sony DCR DVD610 con visión nocturna.

Me di cuenta que la distancia era muy grande para que el sensor de la videocámara pudiera captar algo.
Un poco frustrado y resignado a aceptar que quizás no lograría grabar nada esa noche, opté por apagar la cámara y simplemente concentrarme en lo que veía.

Más luces aparecían en la montaña, Ricardo comentó que quizás podría tratarse de escaladores haciendo campamento y alumbrándose con lámparas. La localización era un tanto extraña ya que ningún escalador haría campamento sobre un área nevada, especialmente habiendo muchas áreas secas para acampar.

Seguíamos en silencio. Cuando el reloj marcó las 21 horas, el nerviosismo aumentó. Al menos yo lo sentí. Habíamos entrado en el rango programado entre las 21 y 22 horas según los seres le habían comunicado a Ricardo.

Por alrededor de unos minutos nada inusual pasaba. Me sentía un tanto inquieto. Muy dentro de mí quería ver finalmente como luce un contacto extraterrestre en el cielo. Ricardo nos seguía alentando a continuar meditando. Algunos continuaban recitando el mantra OM.

Finalmente, poco minutos después de las 21:30, mientras tenia mi cabeza baja, en un esfuerzo de concentrar mis energías y buenas intenciones para concretar un contacto, escuché un estruendo de voces exaltados diciendo: “aquí están, aquí están”.

Levanté mi cabeza y me guié por la luz láser verde. Todos los presentes concentramos nuestra mirada justo arriba de nosotros, en el cénit. Observe una luz azul pálida que se mantuvo quieta por un rato. Reitero que todo esto ocurrió en el transcurso de unos segundos y mi recuerdo de lo que observe me dicta que pudo haber sido mas de un objeto.

Algunos aseguran que fue uno. Lo que si me quedo muy claro es que el objeto que emitía la luz azul pálida comenzó a pulsar intensamente con la interacción de la luz o luces láser que les lanzaban desde el grupo. El contacto se estableció en ese momento. No me quedó duda al respecto de lo que estaba observando.

La luz desapareció al cabo de 20 a 25 segundos, según mi percepción. Había mucha algarabía en el grupo. Solo se me ocurrió decir gracias por lo que había presenciado. Algunos presentes también expresaron gratitud como un gesto de confraternidad cósmica.

Justo después del contacto, Ricardo nos reveló unos mensajes que alegadamente recibió. Nos informó que las luces o pulsaciones eran una forma codificada de información para algunos presentes. Mensajes que más tarde podrían ser descifrados por las personas que lo recibieron.

Otro mensaje importante recibido allí por estos seres fue una nueva convocatoria de contacto para el 8 de septiembre de 2018.

Ademas de este detalle, Ricardo también nos informo de ciertas informaciones recibidas telepáticamente, entre ellas, unas revelaciones aun no acontecidas en nuestro tiempo y espacio de noticias tales como nuevos hallazgos sobre Alfa Centauro y los esfuerzos del astrofísico Stephen Hawking y otros mensajes dirigidos a los invitados Paola Harris y Grant Cameron.

El mensaje a Grant Cameron me llamó mucho la atención ya que aparentemente, según lo comunicado a Ricardo, estos seres tienen un interés en presentarse cara a cara con él, tal y como hicieron con Paola unos años atrás.

Para más detalles de estos mensajes recibidos por Ricardo, favor de pulsar sobre el enlace siguiente en la página oficial de Legado Cósmico:

Informe del séptimo avistamiento programado en Monte Shasta (2017)

 

LUCES EN EL BOSQUE

 

Una vez culminado el contacto programado, todos los presentes se retiraron con una impresión de lo sucedido que muy difícilmente olvidarían. HABÍAMOS HECHO CONTACTO.

Estuve debatiendo en mi mente donde dormir esa noche, si en mi caseta de campaña o en mi vehículo alquilado. Por el bienestar de mi espalda decidí hacerlo en mi carro. Un tanto incomodo por lo estrecho del espacio en los asientos traseros. Pero hice el esfuerzo que muy bien valió la pena.

Mi vehículo lo tenia estacionado de frente mirando en dirección a la montaña y a la explanada. No lo tenia programado así con la intención de presenciar lo que a continuación les contaré.

¿Recuerdan lo que mencioné unos párrafos mas arriba sobre las 3 de la madrugada? Unos pocos minutos después de esa hora, recuerdo que desperté, no por una razón en particular. Solo desperté. Mire inmediatamente al bosque que rodea la explanada e inmediatamente observe luces danzando entre los arboles.

Luces que pulsaban en colores que variaban entre azul intenso a azul claro. Estaba muy consciente que habían muchas personas acampando en esa área posiblemente en sesiones de meditación. Muchas de esas luces, especialmente las blancas claras pudieron haber sido linternas. Gente caminando por el bosque iluminando el camino con luz artificial.

Sin embargo, lo más sorprendente fue observar luces en el tope de los árboles. Una de estas luces era roja. Pulsaba sobre los pinos y en ocasiones se posaba fija en medio del bosque.

Las luces en la montaña brillaban con mayor intensidad que cuando las observamos horas antes durante la sesión de contacto. Alrededor de las 4 de la madrugada doy fe de que observe luces sobrevolando la montaña en formación y en pares. Estas luces mostraban algún patrón inteligente y en algunos casos subían y bajaban de la montaña a gran velocidad. Estas luces no correspondían a luces de escaladores o alpinistas sencillamente por el patrón de movimiento tan acelerado y la intensidad mostrada.

Toda esta actividad lumínica continuó hasta poco después de las 5 de la madrugada. Esta experiencia aparentemente fue atestiguada por otras personas según lo que pude averiguar en días posteriores.

 

CONCLUSIÓN

Regresé a Puerto Rico con una nueva impresión del contactismo. El fenómeno es real. Lo que ocurre en Monte Shasta es real.
¿Quienes son estos seres que alega Ricardo González contactar? Eso no lo se y quizás jamás lo sepa. El testimonio de Ricardo está disponible para aquellos que quieran descubrirlo.

Conocí a gente muy especial en el Monte Shasta. Quizás este es el mensaje que quieren transmitir estos seres. Debemos unirnos todos en un esfuerzo mental y espiritual en común para lograr la paz mundial y salvar al planeta Tierra de nosotros mismos.

El esfuerzo de paz y armonía debe comenzar dentro de cada uno de nosotros. No estamos solos. Podemos hacerlo y algún día podremos unirnos a la comunidad cósmica que nos aguarda. Solo lo lograremos cuando estemos listos. Eventos como éste me ofrecen esperanza en la humanidad…

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